Madre misionera,
hoy te confiamos a quienes anuncian el Evangelio.
Ruega por los que siembran esperanza donde parece no haber fruto,
por quienes evangelizan con esfuerzo y paciencia.
Desata el nudo del desaliento apostólico,
de la impaciencia por los resultados,
y del miedo al rechazo.
Haznos testigos sencillos y valientes
del amor de Cristo.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.