Madre que acompañas nuestras dudas,
hoy recordamos al apóstol que buscó creer tocando las heridas.
Ruega por quienes luchan con la fe,
por los que desean creer pero sienten oscuridad interior.
Desata el nudo de la incredulidad herida,
del miedo a confiar plenamente,
y de la necesidad de tener todo bajo control.
Llévanos a reconocer a Cristo vivo
aun en medio de nuestras preguntas.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.