Madre de la humildad y de la vida sencilla,
hoy recordamos a san Carlos de Sezze.
Ruega por quienes viven las tareas ordinarias
sin recibir reconocimiento.
Desata el nudo de la necesidad de ser vistos,
del deseo de reconocimiento y de la comparación con los demás.
Enséñanos a hacer las cosas por amor,
contentos de que Dios conozca cada pequeño sacrificio.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.