Madre que velas con ternura por cada uno de tus hijos,
hoy recordamos a nuestros santos Ángeles Custodios.
Ruega por quienes caminan solos,
por quienes tienen miedo y por quienes necesitan sentirse acompañados.
Desata el nudo de la soledad,
del miedo y de la sensación de estar desprotegidos.
Ayúdanos a reconocer que Dios nunca nos abandona
y a vivir cada día bajo su mirada y su cuidado.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.