Madre de los pequeños y sencillos,
hoy recordamos a san José de Cupertino.
Ruega por quienes se sienten incapaces,
por los estudiantes, por quienes tienen dificultades y por quienes dudan de sí mismos.
Desata el nudo de la inseguridad,
del complejo de inferioridad y del miedo al fracaso.
Ayúdanos a descubrir que nuestro valor
no depende de nuestras capacidades, sino del amor con que Dios nos mira.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.