Madre cercana a la vida sencilla del campo,
hoy te confiamos a quienes trabajan la tierra.
Ruega por los agricultores,
por quienes dependen del clima y viven de la siembra.
Desata el nudo de la incertidumbre ante lo imprevisible,
del cansancio acumulado,
y de la preocupación por el sustento diario.
Bendice el trabajo humilde,
y haz florecer esperanza donde hoy hay sequía.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.