Madre cercana en lo cotidiano,
hoy te presentamos nuestras luchas pequeñas y constantes.
Ruega por quienes desean cambiar y comenzar de nuevo,
aunque tropiecen muchas veces.
Desata el nudo de la mediocridad espiritual,
del “mañana empiezo”,
y de la resignación ante nuestras debilidades.
Danos perseverancia humilde
para elegir el bien cada día.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.