Madre que conoces la fragilidad de nuestro corazón,
hoy recordamos a san Francisco de Borja, que supo dejarlo todo para seguir a Cristo.
Ruega por quienes tienen que desprenderse de algo
que ocupa demasiado espacio en su corazón.
Desata el nudo del apego,
del miedo a perder y de aquello que nos impide ser libres.
Danos un corazón disponible para Dios,
capaz de descubrir que cuando soltamos algo por amor, Él siempre abre un camino nuevo.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.