Madre de la paz interior,
hoy te confiamos nuestras reacciones y emociones.
Ruega por quienes viven dominados por la ira,
por los que desean aprender a dialogar.
Desata el nudo del enojo acumulado,
de la impaciencia constante,
y de las palabras que hieren.
Enséñanos la mansedumbre de tu Hijo
y la fuerza del amor sereno.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.