Madre del camino misionero,
hoy recordamos al apóstol Santiago, llamado a seguir sin reservas.
Ruega por quienes anuncian el Evangelio con su vida diaria,
en medio del trabajo, la familia y las dificultades.
Desata el nudo del miedo a dar testimonio,
de la fe escondida y del cansancio apostólico.
Haznos discípulos valientes,
capaces de caminar con alegría detrás de tu Hijo.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.