Madre del corazón atento,
hoy te ofrecemos nuestro tiempo y nuestras prioridades.
Ruega por quienes viven atrapados en la prisa,
por los que han olvidado lo esencial.
Desata el nudo de la dispersión,
del activismo sin sentido,
y del ruido interior constante.
Regálanos silencio fecundo
para volver a escuchar la voz de Dios.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.