Madre que acompaña los procesos lentos,
hoy te presentamos nuestras relaciones heridas.
Ruega por amistades fracturadas,
por hermanos distanciados,
por vínculos que parecen rotos.
Desata el nudo del rencor antiguo,
del orgullo que no cede,
y de la incapacidad de escuchar.
Enséñanos a dar el primer paso,
y a creer que la reconciliación es posible.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.