Madre que enseña la ternura de Dios,
hoy iniciamos un nuevo mes bajo tu mirada maternal.
Ruega por quienes buscan reconciliarse con Dios
y desean volver a empezar desde la misericordia.
Desata el nudo del miedo al perdón,
de la dureza del corazón y de la desconfianza en el amor divino.
Enséñanos a acercarnos confiados al Señor,
sabiendo que siempre nos espera con paciencia infinita.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.