Madre valiente,
hoy recordamos a quienes permanecieron fieles hasta el final.
Ruega por los jóvenes que desean vivir con pureza y coherencia,
en medio de un mundo que muchas veces los confunde.
Desata el nudo del respeto humano,
del miedo a ser distintos,
y de la debilidad ante la presión del ambiente.
Fortalece sus corazones
para que vivan con alegría el Evangelio.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.