Madre que escucha incluso lo que no sabemos expresar,
hoy ponemos en tus manos nuestras oraciones incompletas.
Ruega por quienes desean rezar y no encuentran palabras,
por los corazones cansados que sólo saben suspirar.
Desata el nudo de la sequedad espiritual,
de la distracción constante y del desánimo en la oración.
Enséñanos a permanecer ante Dios con sencillez,
confiando en que Él entiende el lenguaje del alma.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.