Madre de quienes confían profundamente en Dios,
hoy recordamos a san Pío de Pietrelcina.
Ruega por quienes llevan enfermedades, preocupaciones
y cruces que parecen demasiado pesadas.
Desata el nudo del miedo,
de la angustia y de la desesperanza ante el sufrimiento.
Enséñanos a ofrecer nuestras heridas al Señor
y a descubrir que incluso en el dolor podemos permanecer unidos a Él.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.