Madre que proclama la grandeza del Señor,
hoy te pedimos pureza de intención.
Ruega por quienes anuncian el Evangelio,
por los que comunican y forman a otros.
Desata el nudo del protagonismo,
del deseo de reconocimiento,
y del uso egoísta de los dones recibidos.
Que todo lo que hagamos sea para la gloria de Dios,
y que nuestro nombre se pierda en el suyo.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.