Madre de la ternura que sana,
hoy te presentamos nuestras heridas afectivas.
Ruega por quienes han sido decepcionados,
por los que temen volver a confiar.
Desata el nudo del resentimiento,
del recuerdo doloroso,
y del miedo a amar nuevamente.
Sana nuestras memorias
y enséñanos a amar con libertad.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.