Madre de la Iglesia perseguida y fiel,
hoy recordamos a quienes entregaron su vida por Cristo.
Ruega por la Iglesia en todo el mundo,
especialmente donde los cristianos sufren por su fe.
Desata el nudo del miedo a la persecución,
de la división y de la falta de unidad entre los cristianos.
Haznos permanecer firmes en la verdad
y unidos siempre al corazón de tu Hijo.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.