Madre del consuelo silencioso,
hoy te presentamos las heridas que nadie conoce.
Ruega por quienes sonríen por fuera
mientras por dentro cargan tristeza o cansancio.
Desata el nudo de la soledad interior,
del dolor no expresado y de la dificultad para confiar.
Abrázanos con tu ternura maternal
y recuérdanos que nunca caminamos solos.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.