Madre del Espíritu Santo,
hoy te pedimos docilidad interior.
Ruega por quienes sienten resistencia al cambio,
por los que saben el bien y lo postergan.
Desata el nudo de la tibieza,
de la indecisión constante,
y del temor a confiar plenamente.
Enciende en nosotros un deseo nuevo de santidad
y disponibilidad para Dios.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.