Madre que nos acompaña al cerrar este mes,
hoy te ofrecemos todo lo vivido.
Ruega por nuestras alegrías y también por nuestras caídas,
por lo que comprendimos y por lo que aún no entendemos.
Desata el nudo del arrepentimiento sin paz,
de la autoexigencia dura,
y del miedo al futuro.
Recibe este tiempo en tus manos
y condúcenos confiados hacia el nuevo mes que comienza.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.