Madre del consuelo fiel,
hoy te confiamos nuestras preocupaciones más profundas.
Ruega por quienes no encuentran paz al terminar el día,
por los corazones inquietos y sobrecargados.
Desata el nudo de la ansiedad,
de los pensamientos que no descansan y del temor constante.
Regálanos la serenidad que nace de sabernos cuidados por Dios,
y el abandono confiado en su providencia.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.