Madre de la paciencia y de la confianza,
hoy ponemos ante ti aquello que todavía no comprendemos.
Ruega por quienes esperan una respuesta de Dios
y sienten que sus oraciones tardan demasiado.
Desata el nudo de la impaciencia,
de la ansiedad y del deseo de tener todo bajo control.
Enséñanos a esperar con serenidad,
sabiendo que Dios trabaja también cuando nosotros no vemos nada.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.