Madre de los testigos valientes,
hoy recordamos a quienes permanecieron fieles a Cristo hasta el final.
Ruega por quienes viven dificultades por defender sus convicciones
y por quienes sufren incomprensión a causa de su fe.
Desata el nudo del miedo al rechazo,
de la cobardía y de la necesidad de agradar a todos.
Danos un corazón libre y firme,
capaz de elegir siempre a Cristo por encima de cualquier comodidad.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.