Madre del servicio generoso,
hoy recordamos a san Lorenzo, que entregó su vida por amor.
Ruega por quienes sirven a los pobres,
por los que entregan su tiempo y su corazón sin reservas.
Desata el nudo del egoísmo,
de la indiferencia ante el sufrimiento ajeno y de la comodidad.
Haznos descubrir a Cristo en los necesitados,
y servir con alegría humilde y sincera.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.