Madre del consuelo silencioso,
hoy te confiamos a quienes viven en soledad.
Ruega por los ancianos olvidados,
por quienes sienten que nadie los necesita.
Desata el nudo del abandono interior,
de la tristeza callada,
y del sentimiento de inutilidad.
Haznos atentos a quienes esperan compañía
y llénalos con tu ternura maternal.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.