Madre que anima los comienzos,
hoy recordamos a quienes saben levantar el ánimo de los demás.
Ruega por los que acompañan procesos difíciles,
por quienes sostienen a otros con paciencia y esperanza.
Desata el nudo de la envidia silenciosa,
de la comparación constante,
y de la dificultad para alegrarnos por el bien ajeno.
Haznos corazones generosos,
capaces de impulsar y no de detener.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.