Madre del Día del Señor,
hoy ponemos nuestra vida en las manos de Dios.
Ruega por nuestras familias,
para que nunca falte en nuestros hogares la presencia de tu Hijo.
Desata el nudo de las preocupaciones,
de las prisas y de todo aquello que nos impide descansar en Dios.
Enséñanos a hacer de este domingo un verdadero encuentro con el Señor,
un día para agradecer, descansar y volver a empezar.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.