Madre de los sencillos y de los pobres,
hoy recordamos a san Francisco de Asís, hombre de paz y de fraternidad.
Ruega por quienes viven enfrentados,
por las familias heridas y por quienes han perdido la capacidad de reconciliarse.
Desata el nudo de la soberbia,
de las discusiones y de las heridas que nos mantienen separados.
Enséñanos a vivir con un corazón sencillo,
capaz de pedir perdón, de perdonar y de construir la paz.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.