Madre del amor que se convierte en obras,
hoy recordamos a san Vicente de Paúl.
Ruega por quienes dedican su vida a los pobres,
a los enfermos y a quienes necesitan ayuda.
Desata el nudo de la indiferencia,
del egoísmo y de la comodidad que nos hace mirar hacia otro lado.
Enséñanos a no pasar de largo ante el sufrimiento,
sino a convertir nuestra fe en servicio concreto y generoso.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.