Madre que conoció el amor de sus padres,
hoy recordamos a Joaquín y Ana, raíces silenciosas de tu historia.
Ruega por los abuelos y los ancianos,
por quienes sostienen la fe con su oración escondida.
Desata el nudo de la soledad en la vejez,
del olvido y de la sensación de ya no ser necesarios.
Enséñanos a honrar la memoria viva de quienes nos precedieron
y a reconocer la sabiduría que nace del tiempo vivido.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.