Madre que custodia la pureza del corazón,
hoy te confiamos a los jóvenes del mundo.
Ruega por sus búsquedas, sus luchas y sus ideales,
por quienes desean amar con verdad en medio de tanta confusión.
Desata el nudo de las adicciones,
de las falsas promesas que vacían el alma,
y del miedo a vivir con autenticidad.
Protégelos bajo tu manto
y guíalos hacia una vida luminosa y generosa.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.