Madre que acompaña nuestros pasos cotidianos,
hoy te confiamos todo lo vivido y lo que aún no comprendemos.
Ruega por quienes atraviesan momentos de confusión
y buscan sentido en medio de los cambios.
Desata el nudo de la incertidumbre,
del miedo a lo desconocido y de la falta de confianza.
Enséñanos a caminar día a día,
seguros de que Dios guía incluso aquello que no entendemos.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.