Santa María, al cerrar este mes, te entregamos todo lo que ha sido y lo que aún duele.
Tú que sabes custodiar el tiempo con ternura, desata el nudo del pasado que pesa, del presente que inquieta, del futuro que atemoriza.
Y acompáñanos, paso a paso, hacia el corazón del Padre.
María Desatadora de Nudos, ruega por nosotros.